lunes, 2 de junio de 2008

¿Es predecible la creatividad? ¿Podemos proyectarla en nuestro quehacer diario?

La respuesta es sí. Miremos a la creatividad como si se tratara de un plato de cocina: Para una buena receta, necesitaremos los ingredientes necesarios e idóneos para un plato de primer nivel. Nuestro plato se llamará “creatividad” y los ingredientes fundamentales serán los siguientes:

- 1kg de la mayor cantidad de información posible del mundo.
- 250gr de actitud vendedora.
- 700gr de investigación y análisis.
- 500gr de un sistema que nos sea familiar para nuestras creaciones.
- Y el más importante, 1,5kg de humildad.

Con esta receta se tendrá mucho ganado. Si falta cualquier ingrediente anterior, la creatividad sería nefasta. Hay que tener en cuenta que cualquier consumidor podría ser pariente nuestro y la creatividad “estúpida” (inservible) hace mucho daño a este mundo. Desde este punto de vista, la creatividad debería verse como el deseo de ayudar para la solución de un problema, o de muchos. Sin más.

No se trata de compararnos con personajes como Rafael Sancio, que sería poner el listón muy alto, sino de intentar iniciar una carrera creativa sin tener miedo a saltar, y no pensar en la retirada antes incluso de formular nuestra primera idea. Muchos apuntamos tan alto que, muchas veces, nos llevamos la sorpresa cuando no somos capaces ni de ponernos al mismo nivel del listón, ya no digo tirarlo, sino de no llegar…

Ese concepto de creatividad escurridizo y voluble, incluso inesperado, no tiene nada que ver con la profesión de ser creativo. Es decir con la posibilidad de ganarse la vida haciendo creatividad. No todo el mundo tiene la posibilidad de ser alto, pero sí de ser creativo. No todo el mundo tiene la posibilidad de ser guapo, pero sí de ser creativo. La creatividad es lo más parecido a la ilusión que genera jugar a Euromillón, y hasta que no haya nada más democrático que las ilusiones que generan estas cosas, todos tendremos derecho a dejar sorprendido al mundo entero.

¿A caso no es “ser creativo” que una madre divorciada pague el piso, el colegio de los niños, los mantenga y ahorre, con solo 600 euros al mes? ¿A caso no es “ser creativo” el estudiante que se paga sus estudios y el alquiler repartiendo pizzas, cuidando a personas mayores y dando clases de biología?. La vida nos hace ser creativos desde el mismo momento que salimos de la placenta, todos tenemos esa oportunidad.

Si pretendemos profesionalizarnos en el terreno creativo intentemos empezar desde la planta baja del rascacielos (desde la que partimos todos), no desde su planta 143…

4 comentarios:

  1. Esa receta... que ni Arguiñano! (espero que no lleve nada tóxico de lo que dice Santi Santamaría).

    Arriesgar, arriesgar y arriesgar. No hay idea mala, sino mala ejecución.

    A crear se ha dicho...

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  2. Que razón tienes con lo de 1,5 kg de humildad, ojalá muchos se dieran cuenta de lo importante que es.

    Como dice el de aquí arriba, una receta que ni Argüiñano!! Buena entrada!!

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  3. Eh¡¡ Me ha gustado el giro final del post, sobre la creatividad que requiere la vida diaria... Gratamente sorprendida, Fer :P. Pero volviendo al ámbito comercial, el otro día hablaba por teléfono con Custo Dalmau, el diseñador, y yo creo que el tipo tenía razón. España tiene unos creativos increibles, con mejor nivel que otros países europeos donde son más reconocidos (en el caso de la moda, que es el que yo manejo, Francia o Italia), peeero nos falta marketing. De nada ser el mejor diseñador gráfico del mundo, si no sabes venderlo. Yo creo que a nivel personal, pasa un poco lo mismo, o a mi me pasa... Falta seguridad en uno mismo, creerse que vale para proyectarlo... Los limites entre creertelo demasiado y la falta de autoestima profesional, no están tan alejados como parece...

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  4. Para eso estamos nosotros, para crear productos y decirles como se tienen que vender... que se pongan en nuestras manos...jejeje y "todo arreglado". Un diseñador de moda es un producto más...

    Respecto a lo que dices ["Falta seguridad en uno mismo, creerse que vale para proyectarlo... Los limites entre creertelo demasiado y la falta de autoestima profesional, no están tan alejados como parece..."] Te respondo lo siguiente:

    Aunque creo q lo he dejado claro ahí arriba, concretaré un poco más... Una persona puede creérselo todo lo que quiera, pero nunca proyectar una falta de humildad latente hacia el exterior... eso destrozaría a cualquier persona, siempre y cuando no esté consolidada...las personas que están consolidadas tienden a ser elogiadas continuamente, y no necesitarán auto elogiarse...

    En la vida, hay que buscar ese "tío, eres uno de los mejores creativos q conozco" demostrando que vales, y no exteriorizar lo buen creativo que es cada uno ni nada por el estilo... ahí es cuando vienen los fracasos...

    Pero claro q es necesario pensar para nosotros mismos que valemos... sino... ya me contarás...

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