jueves, 12 de noviembre de 2009

Smintair: Un proyecto de lujo para personas dependientes



Cuando la Ley anti-tabaco intenta ser implacable con los fumadores empedernidos, surgen nuevas oportunidades de negocio orientadas a esos “pobres discriminados”. En 2007 se fundó Smintair, compañía aérea de lujo para fumadores que nunca llegó a funcionar, con el fin de ofrecer a pasajeros VIP y súper-VIP la posibilidad de fumar en trayectos de larga distancia, evitando el estrés que supone para una persona fumadora enfrentarse a un viaje de 12 horas.

Su fundador, Alexander Schoppmann, financiero alemán, está dispuesto a relanzar su proyecto el año que viene con la idea de hacerse con el trozo de pastel que supondrá ofertar este servicio. A pesar de tener un inconveniente bastante escandaloso, el precio (clase business, a 6.500 euros el billete, y primera clase, a 10.000 euros), no tiene porqué no funcionar, los servicios de lujo y exclusividad funcionan muy bien, más aún cuando están ligados a una fuerte dependencia incontrolada.

Que conste que mi entrada de hoy no es para alabar la ingeniosa idea de este señor, ni mucho menos, yo fui uno de los que celebró la “no puesta en marcha” de la compañía en 2007.

Conceder la licencia a un negocio de este tipo supone crear decenas de cajas de muertos por los aires de todo el mundo, con el único fin de facilitar al fumador la posibilidad de llevarse el cigarro a la boca, algo extremadamente contraproducente cuando en toda Europa se está intentando “luchar” contra el consumo de esta asquerosa droga legal. Y pongo “luchar” porque son pequeñas pinceladas las que dan los Gobiernos para hacer ver a la población que se interesan un poco, algo que muchos no nos creemos. Lo que está claro es que si quisieran frenar los centenares de miles de muertos que hay al año por este veneno, y de verdad se interesaran por la sociedad, cortarían de raíz la producción de tabaco, pero “comprendo” que no compense por la cantidad de impuestos que genera, como diría mi abuela “interés te quiero Andrés”…

Y nada, despedirme, no sin antes esperar que el proyecto quede en la estacada como lo hizo en su día el intento americano, “The Great American Smokers Club” al no obtener la financiación suficiente…

Saludos…

2 comentarios:

  1. Como diría Peter Griffin...ZAS, EN TODA LA BOCA!

    Genial Far. Un besote.

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  2. Soy fumador y también estoy en contra de esa compañía, no se en que están pensando. Licencias o no licencias, lo que le falta a la gente es un poco de ética.

    Los Gobiernos no hacen nada por el ciudadano, las tabacaleras disfrutan produciendo la groga más perjudicial de la historia y los consumidores somos los cabestros que compramos la cajetilla, así de triste es.

    No se como he llegado aquí pero me alegra que surja el debate en Internet. Hace tiempo que deseo separarme del tabaco pero no puedo, y la culpa no es sólo mía.

    Nos vemos.

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