viernes, 26 de febrero de 2010

La situación no cambia, aunque el optimismo en el sector publicitario es necesario.


Después de una temporada sin poder actualizar (como diría el Rey) “me llena de orgullo y satisfacción” poder volver a conducir este blog. Lo necesitaba. Para mí, pasar un rato con vosotros significa recargar las pilas, y no podía permitir que pasara más tiempo sin escribir una entrada.

Han sucedido muchas cosas en estas últimas semanas. A nivel general la crisis se acentúa, no se estabiliza y probablemente tardemos bastante tiempo en remontar esta sombría situación. Cuando no se toman decisiones eficaces para paliar diferentes problemas, las dificultades se multiplican. Cientos de miles de familias permanecen expectantes ante tan penosa situación. Espero, por el bien de todos, que las aguas vuelvan a su cauce, aunque no sé porqué me da que la incompetencia prevalecerá frente a las posibles soluciones. Dejo una pregunta en el aire: ¿Es de recibo que un Gobierno de un país del primer mundo considere hacer reformas 2 años después de haber entrado en crisis? Quizás no tenían suficientes pruebas sobre la magnitud de la misma...

En nuestro sector los problemas no dejan de florecer. La actitud conservadora de los clientes plantea serias dudas, los recortes en la inversión publicitaria refleja un temor evidente, y no son buenas noticias para el futuro mercado. Sí es cierto que esta situación ayudará a innovar en nuevos soportes, pero asusta pensar en los próximos años.

La sensación de que el Gobierno no está haciendo absolutamente nada no es plato de buen gusto para el sector, y menos con las experiencias ya probadas. Un claro ejemplo, la absurda decisión de retirar la publicidad de Televisión Española. Habrá que pedir cuentas al Gobierno de la deuda que generará cada año esta cómica televisión. Me río ahora de las televisiones privadas que pensaban que ese trozo de pastel se repartiría entre cuatro gatos. 

Gracias a Dios, los medios no convencionales ganan enteros ante este nuevo escenario y las marcas (las que se lo pueden permitir) han decidido innovar y apostar por esa nueva publicidad que ofrecen las mentes creativas de nuestro país.

No hay duda, las agencias centradas en medios convencionales están siendo las más afectadas en esta insípida situación, mientras que las más innovadoras logran sortear, a duras penas, los obstáculos incómodos de la actualidad. Indistintamente, todas las agencias han tenido que recortar gastos presupuestarios, de personal, etc., logrando así una ligera estabilidad. La desconfianza generada por las Agencias de Publicidad ha tenido mucho que ver con las medidas tomadas por el Gobierno para frenar la crisis…

Sinceramente, la situación asusta, y no es por ser agorero, pero si no se toman medidas inmediatas, levantar cabeza puede suponer el fin para muchas de las agencias de nuestro país. Aún así, sigo siendo optimista.

3 comentarios:

  1. Se te echaba de menos, gracias por volver. Espero que todo vaya mejor.

    La situación es preocupante, pero saldremos de esta.

    Un besito :P

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  2. Que alegría me da volverte a ver por aquí!

    Recuerda que me tienes que dar tu opinión sobre los sponsors que te comenté. Hablé con Gabriel, nos trató estupendamente.

    Esta Semana bajo a Sevilla... te mando un email y te cuento.

    1abrazo!

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  3. A los medios convencionales les pasará factura esta crisis. Los nuevos soportes están demostrando estar a la altura, además, la inversión es mucho menor.

    Un encanto de blog.

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